Marina esperó por unos segundos antes de que Camilo respondiera: —¿A dónde cenamos?
Él la observó con una expresión muy comprensiva.
Marina no le dio importancia alguna y, al oír la respuesta, lanzó una leve sonrisa.
Sus labios rojos resaltaban aún más con esa traviesa expresión, mientras un delicado rubor aparecía en sus mejillas.
Camilo desvió la mirada por unos segundos, aunque solo él supo que había sentido un breve impacto. Durante el accidente de Marina, parecía estar afectado por comple