Baltasar sonrió y respondió:
—Está bien, mamá, los espero.
Regina, curiosa, preguntó:
—¿Y por qué tanta prisa entre ustedes dos? No me digas que... ¿están esperando un bebé?
—¡Por supuesto que no! Ni más faltaba —Baltasar no mencionó nada sobre la salud de Diego—. Solo queremos casarnos rápido, nada más.
...
Yulia miró la hora. Eugenio llegaría en unos minutos, así que decidió hacer una pausa en el trabajo y tomarse un café para despejarse.
Ricardo tocó la puerta y entró en la oficina.
—Señorita