Dicen que a Yulia se le quemó la cara y que su familia ya no la quiere.
Al verla en esa situación, la pareja decidió llevársela a su casa para que les ayudara con las tareas domésticas. Al menos, le darían algo de comida para que no se muriera de hambre.
Cuando los vecinos se enteraron de esto, sintieron algo de lástima por Yulia, pero no dijeron nada más.
La esposa de Aarón, Belén, salió de la casa estirándose. Al ver que Yulia no estaba frotando la ropa, molesta le dijo:
—¡Feita! ¡Lava rápido!