Después de salir de la estación de policía, Marina y Diego se dirigieron directo a las calles donde se había grabado el video del abuelo de Margarita.
Recorrieron varias tiendas cercanas, preguntando a los dueños si habían visto a la niña.
Diego y su equipo se dividieron para hacer preguntas por separado.
—Disculpe, ¿vio ayer a esta niña que aparece en el video? —preguntó ansioso Diego, mostrando la foto en su celular.
—No, no la vi —respondió el dueño de la tienda, negándolo.
—Le agradezco ent