Emilio miraba con furia a las tres personas que se encontraban presentes en el escenario. Al principio pensó que ese matrimonio sería algo bueno, pero ahora todo se había convertido en una tremenda vergüenza.
Yolanda tan pronto se dio cuenta de que Victor había traído a un niño para hacer alboroto en la boda.
Suspiró profundamente, intentando mantenerse tranquila, y dijo:
—Este niño no es mío, señor, por favor, no arruine mi boda.
Victor la miró con una sonrisa irónica:
—Yolanda, Ángel es el beb