Capítulo 445
Diego estaba de pie en el altar, esperando ansioso a Marina. Cuando vio a Armando entre los invitados, no pudo evitar sentir un indicio de sorpresa, pero rápidamente recordó que no era el momento para pensar en eso.

Desde la audiencia, Lidia vio a Diego y, emocionada, casi gritó:

—¡Papá!

Pero Vera, más rápida que el viento, le tapó la boca con la mano y le susurró al oído:

—¡Lidia, por favor! No grites, te van a regañar.

Lidia en ese momento se quedó con cara de tristeza, como si fuera a ponerse
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Claudia SerranoLuna eres una tonta, espero que los guardaespaldas no la dejarán con Claudia.
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