Capítulo 412
Eduardo pidió en ese momento que llamaran a Luna.

Poco después, ella apareció, caminando con elegancia y una agradable sonrisa que iluminaba el jardín. Eduardo la llamó, indicando que era hora de empezar.

Tomados de la mano, él y Luna caminaron hacia el escenario con una presencia impecable que captaba todas las miradas. Una vez allí, Eduardo tomó el micrófono y, con una expresión genuina, comenzó a hablar:

—Queridos amigos, muchísimas gracias por estar aquí hoy con nosotros. Este es un día muy
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