Leticia observaba asombrada, con rostro sombrío, los resultados de la prueba de paternidad.
Marina era, efectivamente, la hija que Luna y Eduardo habían perdido años atrás.
Pero mientras ella estuviera en la ecuación, Marina no tendría ninguna oportunidad de regresar a la familia Cabello.
Solo Leticia conocía la verdad; ni siquiera Mafalda sabía quiénes eran los verdaderos padres biológicos de Marina.
Sin embargo, Leticia ya tenía otros planes en mente, por si llegara a ser necesario.
En ese pre