—Esa noche, lo vi con mis propios ojos: el señor Camilo y su exesposa estaban juntos en un auto... ya sabes, teniendo sexo.
Mientras tanto, Marianela, que se encontraba en el baño, alcanzó a escuchar con claridad la conversación de dos jóvenes que hablaban afuera.
—¿En el auto? ¡Vaya, cómo se divierten! —comentó una, acompañando sus palabras con una risa cómplice.
Marianela frunció el ceño al oír eso.
¿Qué significaba exactamente? ¿Estarían acaso refiriéndose a su hijo?
Si era así, ¡eso solo pod