Al recordar cómo él la había ayudado a bajar del auto con tanta delicadeza, Marina pasó la noche en vela, dando vueltas y vueltas en la cama sin lograr conciliar el sueño. Su único deseo era hablar con él.
Tras un largo tiempo de ausencia, Leticia había regresado a Marbesol. Ese día acompañaba a su madre y a su tía a un evento.
Viviana avanzaba con aire altivo, su paso firme y una amplia sonrisa reflejaban en ese instante su confianza. Aún no habían llegado al lugar cuando, sin detenerse, giró l