Al enterarse de que Marina se iba a encontrar con Teresa, Diego se mostró muy preocupado.
—Llévate un guardaespaldas. No me siento tranquilo. Te acompañaré entonces.
Marina, consciente de las dudas que la asaltaban sobre las intenciones de Teresa, decidió reunirse con ella en el parque, un lugar público que podría evitar cualquier posible trampa.
—Está bien, muchas gracias —respondió Marina, agradecida por la preocupación de Diego.
Teresa esperaba en un banco del parque, notando que Marina la ob