Capítulo 58: Su perdón.
El alcohol, aquel mal compañero de noches inciertas en donde el dolor clama terreno dentro de nuestras almas, haciéndonos ver espejismos difusos de lo que fue y no sería jamás, o trayendo memorias dolorosas que nos hunden aún más profundo en las tristezas que carga nuestra alma. Al calor de la bebida, se dicen muchas cosas, se piensan muchas cosas y se sienten muchas cosas, dejando al individuo vulnerable a su propio dolor.
Henry miraba aquella fotografía; la única que conservo impresa de Kathe