Capítulo 66

-Pronto seréis tíos, hijo mío---me decía mi padre.--- Dios nos ha bendecido con una familia bastante grande---hizo una pausa ladeando la cabeza---y unida, que es lo más importante.

Levantó su vaso removiendo el contenido.

- Y no puedo estar más agradecido por ello--- seguí la declaración con la mirada clavada en la suya. Choqué el vaso de coñac con el suyo y el de David y mantuve la sonrisa boba en mis labios. Mientras tanto mi imaginación viajaba a través de los años. Mi vida hasta ahora pasaba por delante de mis ojos, mientras los dos hombres que me acompañaban seguían con la conversación; compartían recuerdos, momentos de felicidad y tristeza, alegría y lágrimas de sufrimiento. Pude escuchar la risa burlona de mi padre de aquellos días cuando junto con David fingimos ser lo que nunca seríamos porque nos encantan las mujeres, solamente para que mi madre no insista con su plan. Aquel matrimonio que planeaba con aquella chica con la que nunca estuve, con la que nunca quise estar y de la que nunca jamás supe más nada.

David es parte de la familia, básicamente siempre lo ha sido. El , Daniela, sus hijos son parte de nosotros pase lo que pase. Ellos han estado junto a nosotros cuando la vida nos golpeó como un huracán. Cuando no supimos como enfrentar las diferencias, nos acompañaron sin condición.

- El otro día le propuse a Isabel tener otro hijo--- volví a la realidad sacudiendo mi cabeza. Los dos me vieron con los ojos bien abiertos,dejando en el aíre la conversación que mantenían.

- No te quieres aburrir , ¿eh?---rio mi progenitor.

- Sé que Sofi es grandecita y Carlos Dennis es todo un hombrecito pero, --- respiré profundamente--- necesito hacerla mía de esa forma. Una vez más---hice una pausa.

Bebí de mi vaso haciendo una mueca por el ardor que me provocó el líquido ambarino. Necesitaba marcar a mi mujer como siendo mía una vez más aunque sé que nunca había estado con nadie más que conmigo.

- Me encantaría saber la respuesta de mi querida nuera--- se carcajeó mi padre y David imitó su alegría.

- Tu ríete, sí, pero, ---suspiré dejando el vaso encima de la mesa---siento la necesidad de ...

- ¿Qué dijo ella?--- insistió Gonzalo.

- Que lo pensará, que si hay algún cambio me avisa...---pasé los dedos de una mano por el pelo peinándolo.

La risa fuerte de David resonó en toda la habitación. Mi padre golpeó mi hombre en señal de ánimo.

- La misma propuesta que le hice a mi Dani y casi me trago una sarten--- reímos a todo pulmón.

- Sois jóvenes todavía, habrá tiempo para tener más hijos. Ahora tenéis que darle el privilegio de ser madre a Lorena también. Ella necesita vuestro apoyo, de todos nosotros, vamos.

Era verdad. Yo había sido egoísta, me porté como un imbécil una vez más pensando en mí y no en los demás. Lore ha sido mi primera niña , en realidad ella me había aceptado antes que Isabel. A ella le tengo que agradecer siempre por haber ablandado el corazón de mi amada cada vez que yo lo hacía endurecer. Ha crecido con nosotros y la hemos querido como a una hija más. Ahora está con un chico muy majo, de buena familia con buena educación y van a ser padre muy pronto. Básicamente ha salido de cuentas, y nosotros no podríamos estar más felices. Mi Isa no hace otra cosa más que prepararse y mi suegra ha cancelado cualquier viaje que tenía planeado. Junto a mi madre tejen y compran y hacen planes de los que seguramente mi Lore no tiene conciencia todavía. A todo esto se le suma la futura suegra de mi cuñada. Rio mentalmente cada vez que lo pienso. Carlos estaría muy orgulloso de nosotros. Tampoco me he olvidado de Michael, que , seguramente saltaría de alegría. Desde el cielo lo celebran juntos , esa es mi fe.

*****

POV ISABEL

El tiempo pasa y calla , solo habla cuando realmente hace falta. De nosotros depende si lo escuchamos o no. Los años han hecho de nosotros unos seres más fuertes y más sensibles a la vez.

Aveces me paro a pensar en todo lo que me ha ofrecido la vida, en todo lo que me ha quitado y todo por lo que tuve que luchar.

Hemos visto crecer a nuestros hijos y a mi hermana que fue mi primera niña. Hemos acompañado a nuestros familiares y amigos en su trayectoria como padres y tengo que decir que han hecho un trabajo maravilloso. Nos hemos convertido juntos en unos seres únicos y nuestros hijos son el buen ejemplo de ello. El orgullo nos llena el alma de alegría, paz h armonía.

Estoy escribiendo un nuevo libro y de repente el teléfono interrumpe mis ideas.

- Isabel--- la voz desesperada del otro lado del aparato me puso nerviosa.

- Giancarlo ,¿qué pasa?--- ya sabía quien era. Estábamos a la espera de esta llamada con todo preparado.

- Lorena ya está de parto, vamos al hospital con mis padres.

Giancarlo es el prometido de mi hermana. Es un sol y la quiere tanto, como nunca pensé que alguien puede querer.

- Vamos para allá, no te preocupes. Respira.

Colgué. Ahora la misión que yo tenía era avisar a los demás. Mi marido estaba de camino de vuelta de la capital. Había viajado por unos negocios con su padre. Mis niños son bastante gradecitos como para quedarse solos y de hecho, estaban en casa. Cogí la maleta que tenía preparada con ropita y todo lo demás y conducí todo lo tranquila que pude hasta el hospital. Para nuestro bien tenía que controlar mis emociones.

- Gracias a Dios--- Giancarlo me abrazó con fuerza.

- Me gustaría respirar--- reí nerviosa.

- Oh, lo siento Isa. Estoy con los nervios de punta. Creí que cuando llegaría el momento sabré controlarme , pero me es muy difícil. ¡Estoy tan feliz!

Limpió una lágrima traicionera que se deslizaba por su mejilla. Alguna carcajada se hizo presente.

Tomamos asiento entre los presentes en la sala de espera , que básicamente éramos todos familia. Faltaban mi marido y Gonzalo. De repente la cara de la madre de Giancarlo se me hizo muy familiar, pero no sabía donde la había visto anteriormente. A punto de borrar el pensamiento que me invadió sin permiso y en un momento muy inadecuado, me madre se me acercó.

- ¿ No te parece muy familiar la cara de Giorgia?

La miré sorprendida con el ceño fruncido. Giorgia es la madre de Giancarlo, una mujer tan impredecible como una caja de sorpresas.

- ¿Ahora lees pensamientos?---musité por lo bajo.

- ¿Ves? Sabía que no era la única que lo veía--- declaró muy convencida.

Sacudí mi cabeza con indiferencia y gracia. Creo que mi madre que siempre ha tenido un don en conocer a la gente, tiene razón en lo que dice; la madre de Giancarlo es bastante familiar y rarilla a la vez. Seguí con la mente en mil direcciones, tenía que prepararme para lo que nos venía encima. Lo que si sabía era que antes de cualquier cosa , tenía que enterarme bien de la verdad.

Después de horas de espera, un médico se nos acercó. Nos levantamos como la tormenta levanta el polvo.

- Todo ha salido bien--- el médico dio unos pasos atrás. Su expresión facial daba entender que nos temía un poco.

Reí nerviosa.

- Por favor doctor--- le vi de pie a cabeza, era guapo realmente. El tragó grueso e intensificó su mirada ya puesta en mi.

- Como decía--- levantó una mano y movió la cabeza mirando a cada uno de los demás con rapidez--- toda ha salido bien. El bebé está bien, lo están cuidando y la madre está durmiendo, ha sido un parto duro pero siempre es una bendición.

- Y el padre, ¿cómo está? --- preguntó mi marido y todos reímos.

- Ahora bastante mejor---añadió el médico entre risas.--- El desmayo le habia venido bien, el también estaba cansado , ahora es su oportunidad porque le espera un largo camino junto a la madre.Lorena es muy valiente y el nene es muy saludable , tiene unos pulmones muy fuertes.

Aplaudimos todos y la alegría se nos notaba en la voz y el comportamiento.

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