Capitulo 85: Nunca Volveré A Ser Tuya.
De repente, la puerta se volvió a abrir con fuerza. Era Rodrigo. Entró al apartamento con una sonrisa de suficiencia que se borró por completo en cuanto puso los ojos en Verónica. Al verla con el camisón viejo y desgastado en lugar de la prenda que él le había comprado, su rostro se transformó por la rabia.
—¿Por qué no tienes puesto el vestido que te llevé? —le reclamó Rodrigo, acercándose a ella con pasos peligrosos—. Te di una orden, Verónica.
Verónica, a pesar del miedo que sentía por d