Tres Años Después
Tres años pasaron exactamente desde aquella tarde en la que el pequeño Santiago descubrió la verdad de su origen. Tres años en los que la vida en Miami se convirtió en el refugio de paz que Verónica tanto había anhelado. En ese tiempo, el niño creció rodeado de estabilidad y un amor incondicional que sanó cualquier duda en su corazón.
Durante este periodo, Santiago mantuvo un contacto muy limitado con Rodrigo, comunicándose con él únicamente por medio de llamadas telefónica