Al pasar dos días, Mauricio se acercó a Verónica con una propuesta que cambiaría sus vidas por completo.
—Verónica, mi amor, he estado pensando que lo mejor para todos es que regresemos a Miami —le dijo Mauricio con una sonrisa llena de ilusión—. Estuve viendo unos catálogos de unas casas hermosas allá, con un jardín enorme para que Santiago tenga un lugar perfecto donde correr y jugar. Sé que le va a encantar vivir cerca de la playa.
Verónica lo escuchó con atención, pero una sombra de pre