Verónica manejó con cuidado por las calles iluminadas del centro de la ciudad. No llevó a Gabriela al mismo hotel donde ella se estaba quedando con Marta. Sabía muy bien que en cuanto Rodrigo se diera cuenta de que su esposa había escapado, el primer lugar donde la iría a buscar sería en su suite. Rodrigo era un hombre inteligente y no tardaría en unir los puntos. Por eso, era muchísimo mejor que nadie pudiera relacionar a Gabriela con ella en ese momento.
Verónica estacionó el auto frente a