—No te preocupes, no me voy a burlar de ti —sonreí dándole unas palmaditas en el hombro y cambié de tema—: Resulta que también te gusta Eason, nunca me has dicho eso.
Enzo volteó hacia el escenario, con un tono nostálgico, me respondió:
—Es solo que me recuerda a ella.
—¿A ella le gusta Eason?
—Sí, le encantaba cuando estaba en la universidad.
—Qué coincidencia —me reí un poco—: A mí también me fascinaba escuchar a Eason en la universidad.
Esbozó una sonrisa, con un dejo de melancolía:
—Pues sí,