José lanzó una mirada a Olaia mientras hablaba: — Antes no te soltaba ni a sol ni a sombra, y ahora, después de lo que ocurrió entre ustedes, te evita... algo no cuadra.
Olaia no tenía ánimos de prestarle atención a Óscar ni a la escena que se desarrollaba ante sus ojos. Estaba cansada, así que tiró de Delia y se fue.
Con la observación de Mateo, Olaia empezó a sospechar que, desde que despertó, Óscar había estado actuando de manera extraña.
— Cuando termine de comer, voy a buscarlo y le sacaré