Óscar no se alteró, pero en sus ojos había una profunda tristeza: — Olaia, elija lo que elija, siempre la apoyaré. Solo quiero verla feliz, y estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario. Pero, considerando que tu amiga salió de tu habitación, ¿no crees que deberías asumir un poco de responsabilidad por ella?
José, sin poder evitarlo, respondió con firmeza: — ¿No te parece inapropiado que ahora vengas a marcar territorio?
José no soportaba la actitud de Óscar, que parecía hacer de buen samaritan