Olaia dijo con firmeza: —Ve tú primero y asegúrate de que tome la medicina, yo iré a preguntar en la recepción.
José, sin embargo, la detuvo al extender la mano: —No, mejor ven conmigo.
Olaia negó con la cabeza, decidida: —Es más seguro actuar por separado. Tengo miedo de que alguien intente borrar las pruebas.
Desde el principio, la sospecha de José recaía sobre Óscar.
No le parecía alguien completamente transparente.
—Si vas ahora, no sacarás nada.
Olaia se mostró visiblemente preocupada.
Habí