…
Está bien.
¿Entonces, cuando no logró una conversación civilizada, lo único que le quedaba era amenazarla?
Olaia estaba tan furiosa que sentía los dientes molestos por la tensión. Apretó la mandíbula y, entre dientes, dijo: — No habrá ningún conflicto entre ellos. Tu amigo siempre estará del lado de Delia. Si le cuento a Delia sobre tu comportamiento, Mateo sabrá perfectamente qué hacer para que no puedas lograr nada.
José sonrió con aire de desafío: — Justo ahora me estoy aburrido. Vamos a ha