José hojeaba lentamente el libro que sostenía, El Método para conquistar a una chica, y comentó con calma: —No hace falta que usemos recursos médicos. Solo compra unas medicinas y tráelas, por favor.
Olaia asintió: —¿Comprar medicinas? Claro, fácil.
—Muy bien. Espérame un momento, señor José.
José esbozó una leve sonrisa, como si confirmara la efectividad de este libro.
Olaia colgó la llamada y encargó la compra con un repartidor.
José, mientras tanto, esperó en la sala. Apenas escuchó el timbre