Capítulo 108: Madre e hijo.
La mirada de Donovan recorrió la mesa con calma, hasta posarse en los ojos de su madre. Ella mantenía el rostro impasible, con esa mezcla de orgullo y distancia que siempre lo desconcertaba.
Rosalind respiró profundo, reuniendo todo el valor que pudo, y finalmente se animó a romper el silencio.
—Yo lo amo —dijo con voz firme, sin titubeos—. Entiendo la vida que lleva, los deberes que su apellido le impone… Y si tengo que esperar a mi ceremonia, lo haré con orgullo.
Luego, sus ojos azules b