C80: Como si fueran una pareja feliz.
Ámbar lo miró con un asombro. Sus ojos, grandes y expresivos, se abrieron de par en par mientras lo observaba y una sonrisa comenzó a formarse en sus labios.
—¿En serio? —preguntó ella.
Raymond asintió despacio, con esa serenidad que lo caracterizaba. Giró el rostro para mirarla por un momento, y la luz del sol que se filtraba por la ventanilla iluminó sus facciones con un matiz cálido. Su expresión, sin embargo, no era del todo tranquila. Había en él un dejo de conflicto, un leve temblor en la