C259: Necesita a su madre.
—¿Por qué hablas de ella de ese modo? —cuestionó Ámbar—. ¿Qué fue tan grave lo que Alaska te hizo para que te expreses así de ella?
Vidal exhaló con pesadez. Dio un paso hacia Ámbar y apoyó las manos sobre sus hombros, intentando que comprendiera la gravedad de la situación.
—Sé que solo estás actuando guiada por tu corazón, y no te culpo por eso. Pero en esto no puedes intervenir, Ámbar. Yo sé perfectamente de qué estoy hablando. Alaska también lo sabe. Sabe muy bien lo que hizo y sabe que es