C254: Soporté todo por amor a ti.
Alaska podía percibir con claridad el dolor de Vidal, un dolor crudo que nunca antes le había visto. Jamás lo había observado llorar ni mostrarse tan vulnerable, tan roto por dentro. Frente a ella no estaba el hombre firme siempre, sino alguien derrotado, despojado de toda fortaleza. Y así era exactamente como él se sentía: como si una parte esencial de sí mismo hubiera muerto, como si le hubieran arrancado algo irremplazable.
Había construido una ilusión profunda alrededor de la idea de ser padre. Aunque en su corazón siempre había soñado con tener hijos junto a Ámbar, la llegada de la niña había despertado en él una emoción real, intensa.
Se había aferrado a esa nueva identidad, a la certeza de haberse convertido en padre, aun cuando las circunstancias no eran las que había imaginado. Sin embargo, ahora se enfrentaba a una verdad devastadora: aquella niña no llevaba su sangre. Ese descubrimiento desmoronó cada una de sus ilusiones.
Primero perdió la posibilidad de formar una familia