C216: No me decepciones.
Vidal ya le había advertido a Ámbar, en más de una ocasión, que exigiría una prueba de paternidad. Aunque Ámbar le había repetido hasta el cansancio que Raymond era el padre de su hijo, Vidal estaba convencido de que aquello no era más que una mentira deliberada, una forma de herirlo, de excluirlo, de negarle algo que él consideraba suyo.
En su mente, quería seguir pensando que ese hijo era de él. La insistencia de Ámbar en señalar a Raymond no hacía más que reforzar su creencia de que ella est