CAPÍTULO 77. TU Y YO
Días después.
Carlos Alejandro abrió la puerta de su camioneta y extendió su mano ayudando a que descendiera su chica, dio un largo suspiro al apreciar lo hermosa que se veía, luciendo un vestido de noche, a los hombros, largo con una tentadora apertura en su pierna. Su mirada se centró en el pequeño bulto que se le notaba a la perfección. No pudo evitar colocar su mano en su vientre y deslizar sus dedos sobre la suavidad de la tela.
—Hoy te vamos a zarandear un poco, espero no te incomode. —Mo