CAPÍTULO 15. TAMBIÉN TE QUIERO
Desde que regresó del colegio, Daniela se comportaba extraña, no había hablado en todo el camino a pesar que Joaquín, el chofer había intentado hacerle plática, no lo logró, ni tampoco Leo, que se esforzaba por hacerla reír.
Al detenerse la camioneta, tomó su mochila y su lonchera y se dirigió hacia la residencia.
— ¿Cómo les fue a mis querubines? —Briana salió de la cocina y se acercó al recibidor, con una gran efusión, como era ella, arrugó el ceño al observar a Daniela pasar sin saludarla, n