Patético.
Sabía que nada de lo que dijera iba a remediar todo el dolor y sufrimiento que causó, pero la verdad fue dicha y el peso que por mucho tiempo había cargado, por fin estaba desapareciendo. Haber aceptado que cometió errores fue el primer paso, haber pedido perdón por primera vez en su vida fue el segundo y el más importante. Que un hombre como él estuviera llorando como si fuera un crío a quien le quitaron su dulce, debía ser patético, pero no le importaba. Estaba tan cansado de aparentar ser al