Farsa.
Su vida había cambiado desde que se convirtió en el CEO de Atlantic Metal y le gustara o no, sabía que tenía que cuidar su imagen. Siendo honesto, no fue tan complicado de hacerlo. De alguna manera, se las había arreglado para mantener una fachada impoluta ante la sociedad. Era, como muchos decían, un prodigio y un ejemplo a seguir. Lo consideraban un excelente hombre, capaz de conseguir todo cuanto quería y más. Un hombre imponente, un empresario exitoso… Sin embargo, no todo era lo que parecí