Azul tormentoso.
Lucía había estado batallando con demasiadas emociones y sentimientos encontrados que terminó estallando, llorando y dándole una cachetada al hombre. Se sintió bien, muy bien. Fue como si un gran peso hubiera desaparecido, aligerando la carga que llevaba en la espalda.
Había tenido una especie de confrontación con el hombre y se dejó guiar por las emociones que la cegaron de enojo y rabia. Tampoco sentía culpa alguna por haber reaccionado de esa manera; por el contrario, se sintió bien. Pero cl