CAPÍTULO 22. Nuevas esperanzas
Angélica y Gianni se miraron durante un instante que pareció infinito mientras aquella hoja de papel se mantenía temblorosa entre los dos.
—¿Qué quieres decir? ¿Cómo que “bienvenida al curso”? ¿Cómo que “uniforme”, mamá, si nosotros no pagamos la colegiatura y ya el plazo venció? —le preguntó su hijo.
Angélica negó encogiéndose de hombros porque ella tampoco lo entendía.
—No lo sé, Gianni, pero supongo que averiguar será cuestión solo de un momento —le respondió intentando mantener la calma.
Al