Al día siguiente, Leila decide ir a ver a Tatum por lo de la citación y establece un vínculo mental con él.
'Necesito verte'.
'Estoy ocupado'.
'No es sobre el divorcio, te lo prometo', dice, frunciendo el ceño, sabiendo que él la está evitando como de costumbre.
Tatum permanece en silencio un rato.
'Bien, estoy en casa, la de enfrente'.
Cuando Leila entra en la casa de Tatum, la que es tan grande y tiene tantas habitaciones como la suya, apenas está amueblada, un solo sofá en la sala de es