SOPHIE
No estaba cayendo a mi muerte como había pensado, pero la caja no tuvo la misma suerte, estaba rodando escaleras abajo. Me aparté bruscamente del agarre firme de la persona que había evitado mi caída, corriendo tras ella.
Fue demasiado tarde, los documentos ya flotaban en el aire. Algunos aterrizaron cerca de la caja, pero otros giraron en espiral hasta el fondo del vacío interminable de las escaleras.
—Mierda, qué vida la mía —no pude evitar maldecir al ver el desastre en que se habían c