TRAVIS
—Me mandó a llamar, señor.
Sophie Summers.
Nunca podría acostumbrarme a su presencia, ni siquiera cuando yo era quien la solicitaba.
—Siéntate —ordené, apenas mirándola.
Conociendo lo desafiante que podía ser, esperaba algún tipo de réplica, pero obedeció en silencio, acomodándose en uno de los asientos frente a mi escritorio.
Había estado esperando ese momento todo el fin de semana. El momento de corregir todos los estúpidos errores que había cometido en solo una semana y pocos días de