Ethan
El sol apenas comenzaba a filtrarse por las cortinas cuando sentí ese peso incómodo en el pecho que se había vuelto parte de mis despertares. No era solo ansiedad ni un mal presentimiento cualquiera, sino la certeza de que algo en mi vida estaba a punto de romperse para siempre. Desde que León me reveló una parte de su mundo, cada día era una espera silenciosa, una cuenta regresiva que no sabía cuándo iba a detenerse.
Me senté en la cama, observando el espejo que colgaba frente a mí. Ant