Las horas habían pasado lentas, pero el tiempo parecía moverse en un ritmo diferente desde que todo cambió. La verdad que había descubierto esa noche en el edificio abandonado había sacudido mi mundo hasta los cimientos. Ahora, cada pensamiento giraba en círculos en mi mente, como un torbellino imparable que no me dejaba respirar. Intentaba encajar las piezas, aunque el rompecabezas era más complicado de lo que imaginaba.
León, el grupo llamado “Los Vigilantes”, los espejos... Todo parecía esta