Adam
Llevo casi un mes alejado de Luz. Cuando le conté a Jessica lo que pasó, me sugirió que nos fuéramos de viaje y la dejáramos sola para que aprenda a respetarme. Así fue, pero le dije a Luz que era por trabajo. Hoy, cuando hablé con ella, la noté algo decaída y, al final, alterada al darse cuenta de que mi viaje no era de trabajo, sino de relajación.
Escucho mi teléfono sonar y veo que es de la casa.
—Amor, no contestes, debe ser la mocosa —cuelgo, pero vuelve a sonar.
—Es mejor contestar