Llevo ya dos semanas fuera del hospital, afortunadamente mis heridas sanaron bien y hoy por fin iré a mi trabajo. Me pongo mi ropa y me maquillo un poco.
Bajo a desayunar y ahí me encuentro a Dante, que cuando me ve, me mira algo confundido.
- ¿A dónde vas? - me siento a su lado y doy un bocado a mi fruta.
- A trabajar al hotel.
- Aún no estás recuperada.
- El doctor ya me dio de alta para retomar mis actividades.
- Val, no quiero que trabajes en ese hotel. Vuelve a la oficina - doy un sus