Han pasado dos semanas desde que salí huyendo del hospital por culpa de Dante. Todavía me quedo donde Max porque él dice que quiere cuidarme, cosa que agradezco mucho. También he hablado con Matilda y ella también ha estado pendiente de mí, pero no puede venir muy seguido porque Dante los tiene vigilados a todos, ya que aún me sigue buscando. La puerta se abre de golpe, dejando ver a un Max bastante enojado.
-Max, ¿qué pasó? - digo preocupada.
-Val, lo siento, pero tienes que hablar ya con Dan