Mi hermana sale cogida de la mano con Fede, ambos lucen muy felices y me alegro por ellos. Mi hermana se merece eso y mucho más.
- Mari, felicidades. - Abrazo a Mari con fuerza y luego abrazo a Fede. - Cuídala, porque si me entero de que la haces sufrir, me olvidaré de que eres mi amigo.
- Tranqui, Gaby, está en buenas manos. Al que tengo que advertir que te cuide es a otro. - Dice dirigiendo su mirada a Dante.
- Tranquilo, yo cuidaré de ella. No dejaré que nada le pase. - Antes de que Fede resp