Después de la acalorada discusión con Dante, decido mejor irme a mi casa. Entonces voy y le pido permiso a Ethan, quien aceptó sin ponerme problemas, pero antes de irme, Carolina me para.
—Hola, Gaby. Recuerda que hoy es la fiesta a las 8 p.m. —Justo en ese instante, Dante pasa y estoy casi segura de que escuchó lo que Caro me dijo, pero no dice nada, solo sigue derecho.
—Claro, Caro, ahí estaré —salgo de la empresa y camino hasta mi apartamento, aunque me da la impresión de que todo el tiempo m