Como el desayuno, aunque este queda a medias ya que la comida ni me pasa. Esta vez sí tomo un taxi porque no tengo deseos de caminar.
Cuando llego a la oficina, la m*****a chica del piso del jefe me mira mal, pero no le presto atención. Solo llego corriendo a mi oficina, tomo mi agenda y salgo disparada a la oficina de Ethan.
- Pensé que te ibas a dar el día - salto del susto al escuchar la voz de Ethan en la puerta de mi oficina.
- ¡Dios, qué susto me diste!
- ¿Cómo amaneces?
- Con algo de pena