Fede y yo nos separamos lentamente sin dejar de sonreír.
- Te juro que estaba tan enojado contigo por exponerte de esta forma, pero con esto toda mi rabia se esfumó. Ahora sí podré darle con tranquilidad mi apellido a este hermoso bebé - se agacha y le da besos a mi vientre.
- Lo mejor de todo es que él no va a molestarnos más. Ahora podremos estar juntos sin tener miedo de que algo nos pase - este me vuelve a besar y luego me dice:
- ¿Qué te parece si hacemos una pequeña cena con todos nuestros