Esa misma noche, Fernando regresó a la mansión. Apenas cruzó la puerta, encontró a Verónica esperándolo en la sala.
—¿Dónde estuviste toda la tarde? —preguntó ella, intentando parecer tranquila.
Fernando dejó las llaves sobre una mesa.
—Tuve algunos asuntos importantes que resolver.
Verónica notó que evitaba mirarla directamente.
—¿Fuiste al hospital?
Fernando la observó durante unos segundos antes de responder.
—Sí.
Isabella fue trasladada a un centro médico especializado.
Por un instante, Ve