A la mañana siguiente, una ambulancia especializada llegó al hospital para trasladar a Isabella al nuevo centro médico. Todo el procedimiento fue realizado con extrema precaución debido a la delicada condición de la joven.
Su madre no se separó de ella ni un solo instante. Durante el trayecto, permaneció sentada a su lado, sosteniendo una de sus manos y observando su rostro con esperanza.
Antes de partir, Fernando se había acercado para despedirse.
—Manteneme informado de cualquier novedad —le