Julián decidió cambiar de conversación para evitar seguir hablando de Valeria.
—Mamá, ¿y tú cómo has estado?
¿Por qué ya no vienes a visitarme más seguido?
La mujer le sonrió con tranquilidad.
—He estado bien, hijo.
Últimamente no he tenido mucho tiempo y, siendo sincera, tampoco vengo tan seguido porque Camila no me agrada del todo. Hay algo en ella que me deja pensativa.
Mientras Julián conversaba con su madre, Camila aprovechó el momento para intervenir.
—Julián, voy a salir al centro come