Por otro lado, en la mansión de Julián, su amigo Erik pasaba su última noche allí.
Ya no soportaba seguir en ese lugar viendo a Camila pasearse de manera provocativa mientras Julián, su mejor amigo, permanecía completamente ajeno a lo que ocurría.
Con evidente incomodidad, Erik decidió hablar con él.
—Creo que será mejor que vaya a un hotel.
Ya no me siento cómodo quedándome aquí.
Julián lo miró sorprendido.
—¿Cómo se te ocurre eso, Erik? Tú aquí eres un invitado especial, eres como mi herman